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La muerte

lunes, 07 de septiembre del 2009 a las 22:46
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Sentía como algo en mi cambiaba, mi vida empezaba a ser distinta, no podía expresar con palabras lo que sentía en ese momento… Tenia ganas de chillar, de llorar, de morir… Nunca antes había sentido nada parecido a eso… en un minuto mi vida había dejado de tener sentido… Ya no solo por mi, sino por todos los de mi alrededor. Había terminado la etapa más feliz de mi vida. Desesperación, dolor, tristeza… la adrenalina recorriendo mi cuerpo… pero no adrenalina de satisfacción sino de dolor.

Todo principio tiene su fin… pero nunca hubiese imaginado que su fin llegaría tan pronto… Un vacío enorme me invadía, realmente eso no se lo deseaba a nadie…

Des de pequeños acostumbran a decirnos que la muerte es algo natural, que a todos nos llega nuestra hora y que no debemos preocuparnos por eso… pero cuando la muerte sorprende a otro tan cercano a ti como puede ser una madre… nadie nos prepara para eso, claro que es algo natural pero también inesperado…

Ahora solo puedo sentir nostalgia, pena y melancolía… Saber que necesitas un abrazo y no lo tienes… Recuerdos de mi mente me invaden, se apoderan de mí… Ay cosas que no se pueden olvidar… pero con el tiempo aprendes a convivir con ellas.

Realmente nadie sabe si ay otra vida después de esta, nadie sabe si después de la muerte nos reencontraremos con nuestros seres queridos… pero ojala sea cierto, talvez al otro lado del túnel negro aya un par de manos tendidas esperando encontrarse con las mías… Pero eso… eso no lo sabre hasta dentro de muchos años, cuando entonces llegue mi hora y pueda al fin reencontrarme con todos mis seres queridos.

Por ahora solo puedo esperar, contar los minutos, recordar, y sentir que la vida vale la pena y luchar para que eso sea cierto.

 

 

 

 

13/08/2009

RICARD VILARIÑO CAUDET

La magia de un beso

lunes, 07 de septiembre del 2009 a las 22:43
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Hay infinidad de tipos de besos, Algo tan sencillo como el roce de dos labios, ese calor que recorre tu cuerpo… puede expresar docenas de sentimientos. Un beso puede expresar amor, cariño pasión, locura, posesión, añoranza, ternura, soledad, cansancio, agobio, necesidad, obsesión, frialdad… E incluso todos esos sentimientos se pueden mezclar para que se fundan en un solo beso. Besos que jamás se repiten, distintos cada vez… Mucha gente nunca ha sentido la magia de un beso. Esa sensación de no querer que ese beso termine nunca… Un beso que aparentemente es igual que cualquier otro pero que en realidad no tiene nada que ver con ninguna experiencia vivida. Besar es sentir, es amar, querer… es sentir que quieres mas, sentir la adrenalina recorriendo tu cuerpo, que el estomago se te encoje de los nervios y satisfacción a la vez. La magia de un beso es saber que se lo estas dando a la persona que quieres y en el momento mas oportuno. Nunca hay un beso igual que otro. El amor y la pasión hace que cada uno sea especial y distinto. Vive la magia del momento y siente el beso como si fuera el último de tu vida. Un beso nunca viene de más. RICARD VILARIÑO CAUDET DEDICADO A: CRISTINA MUNT

La Crisis del siglo XXI

lunes, 07 de septiembre del 2009 a las 22:40
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Golpes, me despertaban los golpes de los vecinos como casi todas las mañanas.

Era día 23 de Enero, mi cumpleaños y día también de la pasada muerte de mi hermano.

Cuarenta años pero la misma asquerosa vida que comencé cuando cumplí los dieciocho.

Me levanté de cama, todavía medio dormida. Decidí lavar las sábanas que llevaban ya un mes sin lavar, pero que le iba a hacer yo… si la lavandería que estaba al lado de mi casa había cerrado y no tenía dinero suficiente para gasolina. Abrí la ventana, no había nubes pero hacía viento, el polvo se levantaba de las estanterías.

Caminé hacia la cocina y me aproximé al lugar en el que se encontraban  todos los platos y vasos que formaban una gran montaña digna de comparar con el Everest, detrás de ellos estaban las dos últimas manzanas, así que mi desayuno fue eso, una manzana y uno de los pocos yogures que quedaban en aquella nevera estropeada desde hacia una semana o dos.

Después de desayunar, si a eso se le puede llamar desayunar, fui a ducharme, ya ni me acordaba de que tenía que hacerlo en agua fría, pues la semana pasada no pude pagar la factura del gas.

Era domingo por lo que no me tocaba ir a trabajar, una chica joven, estudiante de la universidad hacía mi habitual trabajo de repartir periódicos por la ciudad para ganar algo extra. No sabéis el odio que le tengo, me quita ese sueldo de un día que podría salvarme haciendo que llegase a fin de mes.

Me senté en el suelo  a ver la televisión, si en el suelo, pues aunque parezca increíble es cierto, la semana pasada tuve que vender el sofá porque era el cumpleaños de mi sobrino y tenía que preparar  una cena decente.

Ya casi eran las nueve, empezaba mi serie preferida, pero entonces la televisión se apagó. Si… ya tardaban en cortarme también la luz.

Es lo que tiene la crisis del siglo 21.

Ricard Vilariño Caudet

29-06-09

Sin titulo...

lunes, 07 de septiembre del 2009 a las 22:34
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Una ventana cerrada...si, al principio siempre está cerrada. ¿Por seguridad?, tal vez, por el momento no la podemos abrir así que nos limitamos a mirar a través de ella, a imaginar cosas, cosas que no ocurren pero que tenemos en mente.

Nos fijamos en como va cambiando la situación, sintiendo cómo el sol de alguna manera nos transmite un extraño calor, cómo la lluvia cae desde la nubes de una forma para nosotros inexplicable, observando como las gotas de ese líquido descienden por el cristal juntándose unas con otras, haciéndose cada vez más grande, hasta que se desvanecen.

Hay muchas cosas que no entendemos pero no nos importa porque en ese momento nuestro objetivo es otro.
La inocencia de cualquier niño pequeño, vivimos protegidos por un cristal, pues para cualquier niño pequeño en el inicio de su vida no existe un final de sus días, no sabe que hace en el mundo ni como ha llegado a parar aquí, pero tampoco le importa porque su objetivo es jugar, observar...no ven un futuro muy lejano, todos recuerdan el ayer y pocos se plantean un mañana claro.

¡Qué bonito es ese mundo sin preocupaciones! Pero inevitablemente crecemos y lo dejamos atrás, esa inocencia que aún poseemos pero en menor medida, se disipa y nos vamos dando cuenta de que lo que se encuentra tras esa ventana es real. Nos percatamos de que los días son limitados, que no podemos despreocuparnos por el mañana si no que debemos prepararlo.

Y llegará el momento, llegará, en el que el sol ya no incida de frente directamente y no nos quedará otra que aprender a superar a las nubes que en ocasiones se interpondrán, a conseguir caminar con el viento en contra.
Esa inocencia va difuminándose con el tiempo, los pequeños sueñan con ser mayores, y los mayores sueñan con volver a ser pequeños.

Todavía estamos semiprotegidos, todavía guardamos algo de esa inocencia aunque ya no tan intensa, y ahora no, pero el día en que la ventana desaparezca y no nos proteja...entonces la añoraremos.

 

Ricard Vilariño Caudet

22-06-2009

Sobre el blog

Palabras Con Magia

Lo unico que pretendo en este "blog" es compartir mis relatos y escritos con todos vosotros.

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