La muerte
Sentía como algo en mi cambiaba, mi vida empezaba a ser distinta, no podía expresar con palabras lo que sentía en ese momento… Tenia ganas de chillar, de llorar, de morir… Nunca antes había sentido nada parecido a eso… en un minuto mi vida había dejado de tener sentido… Ya no solo por mi, sino por todos los de mi alrededor. Había terminado la etapa más feliz de mi vida. Desesperación, dolor, tristeza… la adrenalina recorriendo mi cuerpo… pero no adrenalina de satisfacción sino de dolor.
Todo principio tiene su fin… pero nunca hubiese imaginado que su fin llegaría tan pronto… Un vacío enorme me invadía, realmente eso no se lo deseaba a nadie…
Des de pequeños acostumbran a decirnos que la muerte es algo natural, que a todos nos llega nuestra hora y que no debemos preocuparnos por eso… pero cuando la muerte sorprende a otro tan cercano a ti como puede ser una madre… nadie nos prepara para eso, claro que es algo natural pero también inesperado…
Ahora solo puedo sentir nostalgia, pena y melancolía… Saber que necesitas un abrazo y no lo tienes… Recuerdos de mi mente me invaden, se apoderan de mí… Ay cosas que no se pueden olvidar… pero con el tiempo aprendes a convivir con ellas.
Realmente nadie sabe si ay otra vida después de esta, nadie sabe si después de la muerte nos reencontraremos con nuestros seres queridos… pero ojala sea cierto, talvez al otro lado del túnel negro aya un par de manos tendidas esperando encontrarse con las mías… Pero eso… eso no lo sabre hasta dentro de muchos años, cuando entonces llegue mi hora y pueda al fin reencontrarme con todos mis seres queridos.
Por ahora solo puedo esperar, contar los minutos, recordar, y sentir que la vida vale la pena y luchar para que eso sea cierto.
13/08/2009
RICARD VILARIÑO CAUDET



